lunes, 7 de julio de 2014

Rene en Femenino (2)

Dos: Un par de copas de más.
-Creo que fue mala idea venir con este disfraz -dijo Rene mientras bebía un sorbo de su soda de fresa- hice tan buen trabajo que nadie se ha dado cuenta de quién soy.
-¿Es que no vistes de mujer todo el tiempo? - la voz de Mauro comenzaba a sonar rara, iba ya terminando su sexto cuba libre.
-Claro que no -respondió Rene- No voy a malgastar mi tiempo en ponerme glamurosa para estar encerrada en un cubículo de cuatro por cuatro.
-Sí, si -Mauro hacia señas al cantinero para que repusiera su trago- ¿Y por qué fue mala idea venir con esa pinta a la fiesta? ¿No dices que nadie te ha reconocido?
- Es que no puedo acercarme a las mujeres, estuve con ellas durante cinco minutos y las viejas de contabilidad no paraban de hablar, me he enterado de cosas que no querría y cuando se dieron cuenta de que había una chica nueva querrían interrogarme, apenas he escapado.
-Las mujeres siempre son unas chismosas.
-Mmm, no, la verdad es que solo dos de ellas eran las que hablaban las otras solo escuchaban y un buen grupo intentaba ignorarlas, en todo caso con los hombres me fue peor.
-¿Qué? ¿También estaban chismoseando?
-No solo eso, sino que apenas vieron "carne fresca" se me han abalanzado uno tras otro, he estado esquivando pretendientes toda la fiesta, y francamente ese fue el motivo por el cual me acerque a ti.
-Ya, ósea que, ósea que -a Mauro se le estaba dificultando articular las oraciones completas- ósea que esperas que crean que ya tienes pareja y te dejen de molestar. Pero no los puedes culpar, luces tan guapa -hizo un pico con los labios e intento besar a Rene, quien rápidamente lo rechazo interponiendo su manos y girando para un lado la cabeza.
-Creo que ya no deberías beber más -dijo Rene, sonriendo amablemente.
-Perdón, perdón, ya no voy a, ya no voy a...-fue lo último que dijo Mauro antes de quedar inconsciente sobre la barra.
-Oye, oye, ¡oye! -Rene sacudía el hombro de Mauro pero no obtenía ninguna respuesta- Ay Dios, esta no ha sido mi noche -dijo con un tono de resignación.
No le fue difícil encontrar caballeros que le ayudaran a cargar a Mauro hasta la entrada y luego le ayudaran a subirlo a un taxi, Rene no podía estar más satisfecho por el gran atractivo que había logrado darle a su disfraz, y con mucha más razón pensó que era momento de irse, mejor aguantar a un excompañero del colegio borracho que a los flirteos de compañeros del trabajo que aún no se habían percatado quien era en realidad.
En el taxi se sentó junto a Mauro que parecía dormir plácidamente, pero en momento dado se giró y apoyo su cabeza sobre el regazo de Rene.

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