lunes, 24 de junio de 2013

ya casi es el segundo niversario


Dibujo que estoy realizando para el segundo aniversario de LA NUEVA CHICA DEL BARRIO que será el próximo 29 de junio.
Casi dos años y he avanzado tan poco, supuestamente serían cinco capítulos y se terminaría rápido, ya voy en el sexto y no hay visos de que vaya a terminar pronto, lo cual no es malo supongo.
Ahora, es pura coincidencia de que esta historia naciera justo en la semana del orgullo gltbi, nunca me fijo en esas fechas, ahora se que el día exacto del orgullo es el 28, y también sé quien murió para que ese día fuera escogido, pero lo aprendí por que otras personas me lo hicieron notar mas que porque yo me pusiera a buscar.

Bien me dormí toda la tarde y apenas desperté hace poco y tengo que volver a dormir para madrugar mañana, esta va a ser una noche muy larga.

sábado, 22 de junio de 2013

Alex y Saúl (23)

Cinco minutos después de ser enviada por cuanta red social estaba registrada Gloria, la foto fue vista por cinco compañeras de su misma aula, quienes la reenviaron a sus más de cien contactos, a los veinte y tres minutos más de la mitad de las personas que conocían a Alex se enteraron de su secreto y la foto seguiría su tour virtual para llegar a las manos de un primo que en ese momento estaba fuera de la ciudad, este decidió que era prudente que los padres del afectado se enteraran de lo que pasaba. La foto, a la que se le agrego el texto de "Alex el travesti" en algún punto del viaje, llego mientras las chicas del grupo de tejido sostenían un video chat, una de sus miembros puso una gran cara de asombro y se desconectó sin dar explicación, a los cuarenta y siete minutos de ser enviada esa imagen suya con maquillaje y ropa femenina estaba causando un enorme revuelo en la casa de Alex. Pero ese era un problema con el que tendría que lidiar en el futuro, ahora lo único que le importaba era que hacer con Gloria.

 -¿Qué? ¿Vas a pegarme? -Gloria vio la furia en los ojos de Alex, pero no le tuvo miedo pues el hecho de que Saúl prefiriera estar con un enano travestido en vez de con ella le producía una furia o igual o incluso mayor que la que tenía Alex, que lanzara el golpe que ella le iba a responder de la misma manera.

Alex mantenía el puño tan apretado que sus propias uñas lastimaban su piel, su corazón latía a mil y su rostro estaba al rojo vivo, sentía que estallaba y todo ese estallido dañaría a Gloria, pero jamás le había pegado a una mujer y supo que no podría lanzar el golpe por mucho que se lo mereciera, entonces sintió que su ira se disipaba y daba paso a un sentimiento de impotencia.

 -Marica -Tal vez Alex no podría pero a Gloria nada la detuvo de soltar una sonora cachetada al rostro de Alex y casi lanza otra más pero su mano fue detenida por la de Saúl.

 -¿Que estás haciendo? -Saúl se puso frente a Alex de tal modo que Gloria no pudiera agredirle de nuevo.
 -¿Que qué hago? -La pregunta resonó en la mente de Gloria por un momento, ¿que qué estaba haciendo? pues defender lo que es suyo, a su Saúl, estaba dejándole en claro que ella si era una mujer y Alex no - ¿qué es lo que haces tú con esa cosa? -señalaba hacia Alex.

 -No puedo creer que hables de esa manera, confié en ti, te confíe mis secretos, te pedí consejo, te veía como a mi hermana.

Gloria no quería ser su hermana, los hermanos no pueden besarse ni abrazarse, no del modo en que ella quería hacerlo, y su odio hacia Alex se incrementó aún más, sentía el deseo de volver a pegarle, de arrancarle todo el cabello de la cabeza, de desfigurarle ese rostro afeminado para que nadie más se fijara en el de nuevo, y se abalanzo con toda la intención de cumplir ese objetivo.

 La mente de Alex se ausento un momento pensando en que haría si la foto llegaba a manos de su papá, hombre muy drástico el, si tenía suerte le enviaría a un colegio militar para que se convierta en hombre, amenaza frecuente que daba a todos sus hijos varones, en este momento parecía una buena opción para poder alejarse de todos, deseaba irse lejos de ahí porque sabía que una vez que se supiera lo de la foto se convertiría en la burla del colegio. Salió de su letargo cuando sintió que le rodeaban unos brazos, era Saúl que trataba desesperadamente protegerlo de los golpes que trataba de atizarle Gloria, no tenía ganas de que Saúl lo tocase, no quería que nadie le tocara, empujo a Saúl tan fuerte que este terminó cayendo sentado en medio de la pista de baile, a Gloria le tomo desprevenida esta acción tan repentina y se quedó quieta en espera de ver que más hacia Alex.

Alex decidió que era momento de marcharse de aquel lugar, busco con la mirada la peluca que su hermana le compro para la cita, debía estar por el piso, la busco pero no la hallaba, al fin la diviso, estaba sobre la cabeza de un chico de unos quince años que ponía caras graciosas mientras sus dos amigos le festejaban sus gracias. Bien, tendría que irse sin la peluca, luego le inventaría alguna escusa a Verónica, comenzó a caminar rumbo a la salida, oyó que un grupo de chicas cuchicheaba en voz baja entre risitas, le pareció oír la palabra travesti seguida de más risitas, no importaba ya nada le importaba. Comenzó a andar rumbo a la salida con paso lento, tratando de no prestar atención de las miradas que le seguían ni de los comentarios que decían sobre él, ya casi alcanzaba la puerta cuando sintió un impacto en la espalda seguido de la sensación de que un líquido frio le salpicaba la espalda, la lata de aluminio cayó al piso causando un crujido metálico, Alex tambaleo a causa del golpe pero se recuperó rápidamente y siguió su camino, pensó para sí mismo que comparado con los golpes que recibiera en muchas de las peleas en las que estuvo, el dolor de esa lata de gaseosa no era nada, lo importante ahora era alejarse de todos para dejar de escuchar las risas y murmullos.
Al otro lado de la discoteca dos jóvenes de diecisiete años se miraron como comunicándose algo, diciéndose con la mirada que ambos tuvieron la misma idea y confirmándolo al agitar positivamente las cabezas, pocos segundos después salieron tras Alex.

domingo, 16 de junio de 2013

pag 07


Hubo cierta reacción de Beto cuando vió que Ceci andaba con Paulina, era una señal de que nuestra chica estaba en peligro, pero todos interpretaron que Beto luchaba con sus instintos de abusivo, ¿Qué es lo que sabrá sobre Cecilia/Nicolas?

miércoles, 12 de junio de 2013

Alex y Saúl 22

Sus amigas le habían invitado a la discoteca para levantarle el ánimo, ya que desde hace unos días lucia deprimida, pero  para ella la música, la conversación de sus amigas, las risitas que soltaron cuando un chico invito a bailar a una de ellas, todo le era indiferente, hubiera preferido haber dicho que no y estar ahora en su casa porque el recuerdo de lo que sucedió le había perseguido hasta aquí.

Aquel día, ella había perseguido a su amado para confesarle su amor, para pedirle que se convirtiera en su novio, pero él iba con paso apurado quizá en busca de algo o alguien, trato de alcanzarle pero no pudo seguirle el paso y él se perdió entre la multitud. Su corazón le exigía acabar con la espera, ansiaba tenerlo a su lado, tomó impulso y echo a correr de nuevo sin rumbo pero con la esperanza de encontrarlo pronto, y lo hizo.

Pudo ver como entraba a un aula empujado por el pequeño Alex, le molestaba que siempre estuvieran juntos, pero a partir de ese día Saúl estaría con ella, solo tenía que ir y declararse y el aceptaría, estaba segura que aceptaría, había visto las señales que lo confirmaban. Se acercó a la puerta y la empujo ligeramente y esta se abrió un poco, se detuvo cerro los ojos y respiro profundo para darse valor, pero cuando los volvió a abrir vio abrazados a Alex y a Saúl, era claramente un abrazo de enamorados, el abrazo que ella tanto ansiaba recibir, tan embelesados estaban que no la notaron, retrocedió dejando cerrada la puerta. Gloria se sentía herida.

Ahora aquí estaba, en la discoteca, sentada en una mesa esquinera, preguntándose por que Saúl prefería estar con Alex y no con ella. Ya casi todas sus amigas se habían ido a la pista a bailar, junto a ella solo quedaba Laura que hablaba sobre mil cosas para hacerla sentir mejor, pero sus palabras sonaban distantes, no les ponía ninguna atención, miraba a unos chicos que habían logrado meter de contrabando una botella de puntas y ahora por efecto de la bebida se comportaban belicosos mientras los guardias trataban de someterlos, al otro extremo una chica lloraba desconsolada porque su novio la terminó hace unos instantes, en la pista las parejas danzaban alegres ajenas al resto del mundo, y en la entrada varios jóvenes esperaban su turno para ser esculcados para comprobar que no ingresaban con alcohol, revisión que evidentemente podía fallar, para muchos esta era la primera vez en una disco, algunos entraban con cara entusiasta y otros lucían un tanto perdidos, una chica que acababa de entrar encajaba en este segundo grupo, a Gloria le pareció conocida ¿una compañera del colegio? ¿por qué su cara le era tan molestamente familiar? Tras ella la figura de Saúl apareció para tomar de la mano a la chica e ir directo a la pista.

Era una broma, tenía que ser una mala broma, esa chica, esa chica era Alex. El cabello era distinto pero era su cara, su físico, su estatura, no había duda se trataba del molesto enano vestido de mujer, sentía que la estaban humillando, no podía tolerar la situación.

-Laura, ¿tienes aquí tu celular? -se puso de pie y extendió la mano hacia Laura esperando recibir el artefacto.

-Si... si - Gloria había pasado de una gran depresión a una gran ira, Laura no entendía el porqué de tan repentino cambio, sintió que era mejor entregarle su celular.

Apenas terminaban de entrar y Saúl ya le estaba arrastrando a la pista de baile, no era fácil el estar en un sitio como este, odiaba los sitios ruidosos, odiaba los sitios atiborrados de gente, odiaba la música de moda, pero amaba a Saúl y estaba dispuesto a soportar todo esto por estar con él.

-Hay mucha gente -fue el intento de Alex de iniciar una conversación que distrajera a Saúl del hecho de que no sabía bailar, que sus pies estaban clavados al piso y el resto de su cuerpo se mecía levemente como el tallo de un diente de león movido por una tenue brisa.

-En la noche debe haber aún más gente -Saúl por su parte iba con el ritmo alocado de la música sin problema.

Alex seguía sin mejorar su baile, lo que realmente quería era pedirle a Saúl que fueran por agua o algo para refrescarse y luego con algún pretexto irse a la casa, claro que primero llamando a Verónica para que le entregara sus prendas masculinas, pero su novio parecía pasarlo bien, no quería arruinárselo. Al final de varias divagaciones internas le pareció injusto que solo Saúl estuviera disfrutando, tenían que hacerlo los dos, decidido se dejó llevar, dejo que los sonidos invadieran su cuerpo, sus pies siguieron el compás, en realidad iban algo más rápido que el compás. A Saúl el baile de Alex le divertía, no porque fuera destartalado, que lo era, sino porque por fin estaban bailando juntos y no solo uno al rededor del otro, le parecía que bailaba con un ángel, ¡auch!, un ángel que le acababa de patear las canillas.

-Perdón, perdón, perdón -Era la disculpa que solicitaba Alex mientras ayudaba a Saúl a ir a una silla para que se sentara, la patada fue un poco fuerte y provoco que cojeara.

-No es nada, estoy bien.

-No, no, te patee fuerte, déjame verte

Le alzo la basta del pantalón para ver el moretón que le causo su intento de baile, estaba muy morado pero no era grande, le sobo la pierna tratando de calmar el dolor, subió la cara para ver el rostro de Saúl y sus miradas se encontraron y no pudieron apartarlas. De algún modo Alex arrodillado y tocando la pierna de Saúl parecía indebido, o al menos no estaban en el lugar indicado, de pronto Saúl pensaba que tantas personas en ese sitio incordiaban, no podían dejar de mirarse, momento de buscar un lugar más tranquilo, mas privado. Salieron del encantamiento en cuanto oyeron una voz femenina que gritaba algo incongruente en tono molesto y a un sorprendido Alex se le despojaba de su peluca, esta estaba bien sujeta con un par de horquillas por lo que al irse se llevó varios de sus cabellos reales lo que resulto bastante doloroso.


Alex voltio para mirar a su agresora y un flash le golpeo la cara, Gloria se dio media vuelta para terminar de vengar la traición de la que se sentía víctima. Para cuando Alex pudo reaccionar era tarde, pudo arrebatarle el celular de las manos solo para ver que un mensaje en la pantalla anunciaba "tu foto se ha enviado correctamente"

lunes, 10 de junio de 2013

pag 06

El saludo de la primera viñeta se puede decir que es la forma tradicional, se pide la bendición al papá o mamá al salir y al llegar de la casa, Ecuador es un país muy católico por lo que de ese modo se mostraba respeto a los padres, aunque ahora se ha perdido mucho eso, alguna vez oí a un chico tutear a su mamá por hacer eso a mi me hubieran lavado la boca con jabón.

miércoles, 5 de junio de 2013

Alex y Saúl (21)

La cita debería haber durado hasta las cinco o seis de la tarde pero apenas daban las dos y cuarto y ya había terminado. La pareja de novios trataba de consolarse pensando en que las cosas no siempre salen como se planea, lo cual era cierto, no había forma de haber predicho lo de la vieja del cine ni que se encontrarían con sus compañeros del futbol. Ir a pasar el resto de la tarde en la casa de Saúl no sonaba nada mal pero no podían dejar de sentirse decepcionados.

A quien más le afectaba la situación era a Alex, había tenido que pasar por todo ese entrenamiento al que le sometió Verónica, todas las tardes que había pasado en el cuarto de su hermana aprendiendo a maquillarse, los regaños cuando su comportamiento era demasiado masculino para una chica y las malas experiencias que sufrió las tres veces que le obligo a salir a la calle con vestido. Se suponía que este día todo ese esfuerzo se vería recompensado al poder pasar un tiempo romántico con Saúl, pero que casi le descubrieran le quito las ganas de seguir esto en algún otro sitio así como las ganas de intentar algo como esto de nuevo.

Se dirigían a la parada de autobuses cogidos de las manos, sin decir palabras, Alex con un rostro muy serio que miraba al piso y Saúl que pensaba en la forma de disculparse, después de todo esto de la cita fue idea suya así que se sentía responsable de que todo saliera mal. No quería que esa fuera su última cita, tenía que decir algo o hacer algo para que olvidara aquellos dos malos momentos y sobresaltar lo bien que lo pasaron andando juntos.

-Sabes, con esa cara tan seria te ves muy guapo -Saúl vio que Alex sonrió con ese comentario, eso era bueno, quizá si habría una segunda cita.

-Bobo -Saúl era un bobo, Alex estaba seguro de eso, como amaba que fuera así, amaba su boba sonrisa y esa mirada tierna, no lo podía negar le gustó mucho salir con él, a pesar de los malos momentos.

-Esa vieja parecía loca ¿no? -Tal vez si volvía lo ocurrido en un chiste, Alex, no le daría mucha importancia, parecía funcionar pues la pequeña sonrisa de antes ahora era más amplia.

-Sí, ¿te imaginas como será con su hija? -El brazo izquierdo de Alex rodeaba el brazo derecho de Saúl, se apegó tanto como pudo a su novio, era agradable sentir su cuerpo tan cerca.

-La debe haber controlado tanto que se ha deber vuelto una monja -Miro el brillo en los ojos de Alex, esos ojos color miel, lucían muy distintos a cómo eran normalmente, y al mismo tiempo no dejaban de ser los ojos que tanto quería, ¿Ese brillo era porque estaban juntos?
Reían mientras imaginaban las prohibiciones que la vieja les habría puesto a sus hijos mientras crecían, Saúl soltó una carcajada cuando sugirió que a la hija monja le obligaba a usar cinturón de castidad metálico como en la edad media.

Alex tenía que ser sincero, después de esto no volvería a usar vestido o pasaría mucho tiempo para que le volvieran a convencer de nuevo, así que debía terminar la cita de un modo mejor que ir a la casa de Saúl a pasar la tarde, se le ocurrió algo aunque no era muy de su agrado pues no le gustaba bailar y menos en público, pero confiaba en que su disfraz lograría mantener oculta su identidad y así soportar mejor un posible ridículo público.

-Saúl, ¿recuerdas que Verónica nos dijo sobre una discoteca cercana?

-Sí.

-¿Te gustaría que vayamos para allá?

-Pero a ti no te gusta bailar.

-¿Quieres ir o no? - Esto lo pregunto en tono que denotaba incomodidad, ¿No entendía Saúl que lo estaba haciendo para pasar tiempo con él?

-Claro que si -A la final no había tenido que convencer a Alex, pero no le debía estar resultando fácil, había que aprovechar antes que se arrepintiera.

No les costó mucho averiguar la dirección de la discoteca, eran como unos quince minutos de caminata. En el camino se detuvieron a comer en un carrito de comida rápida, había que reponer las fuerzas para el baile.

Se sentaron en unos bancos que el dueño del carrito había dispuesto para su clientela. Saúl le pareció curioso el modo en que Alex se había sentado, juntas las piernas hasta las rodillas pero de ahí para abajo un tanto separadas y las puntas de sus pies formando una flecha.

-Pervertido -fue lo que le dijo Alex a Saúl cuando se percató que le estaba mirando las piernas, pero al decirlo sonreía ¿le gustaba que Saúl admirara sus piernas?

Se llevó una papa frita a la boca de la cual solo comió la mitad y la otra mitad se la dio en la boca a Saúl quien la aceptó gustoso, acto seguido le dio un beso en la mejilla, beso que también acepto con gusto.


Terminaron de comer, se sentían listos para ir a bailar, su cita ya había sido interrumpida dos veces pero se sentían confiados de que todo iría bien ¿Que más les podía pasar?

lunes, 3 de junio de 2013

Alex y Saúl (20)

Alex y Saúl, parte 20

-Te quiero comer a ti -Fue la respuesta de Saúl cuando Alex le preguntó "¿Que quieres comer?"

Alex quedo sin saber que decir, como tampoco pudo evitar que se le subieran los colores al rostro, lo que sumado a las trenzas de su peluca le daban un aire de chica tierna e ingenua.
Saúl aprovechó que su pequeña fiera seguía sin reaccionar para abrazarle por detrás.

-Comenzaría con la oreja -Decía mientras hacia un ademan con la boca como si de verdad le fuera a morder- Luego seguiría con el cuello...

Ya no podía mas, que su novio le abrasara así, que le besara así le encantaba y le hubiera gustado dejarle continuar pero había mucha gente al rededor y de seguir así sí que hubieran llamado la atención.

-¡Suéltame! -Le había dado un codazo para poder librarse de el - Que no ves que nos comienzan a mirar - Se giró para quedar frente a Saúl y parándose de puntitas le beso en la boca- Quizá más tarde -Se alejó dejando a su novio sin palabras y con el rostro con varios tonos de rojo.

Alex estaba consciente de que estaba bastante inmerso en su papel de novia, ese comportamiento no era propio de él, tan cariñoso, tan dulce, tan tierno, tan... tan femenino, pero estaba bien, siempre que fuera con Saúl estaría bien. De vez en cuando por su mente pasaban imágenes de lo que sucedería si alguien le llegaba a darse cuenta de que era en verdad un chico, seguro que su papa iba a poner el grito en el cielo. Sintió que Saúl le tomaba de la mano y sus miedos se disiparon, quería estar con él y ser su pareja, solo eso importaba hoy.

Caminaban por el patio de comidas leyendo las diferentes ofertas, ¿pizza? no, ¿hornado? no, ¿chaulafan? tal vez. Iban sin mucha prisa, pasear así tomados de la mano les hacía olvidar el hambre, era como un sueño del que despertaron abruptamente.
Alex apenas tuvo tiempo de dar media vuelta y cubrir su rostro, Saúl no supo que pasaba hasta que oyó aquella voz tan conocida.

-Amiga ¿le espanto al perro? -Era Mauro que venía junto con Douglas, ambos eran compañeros del equipo de futbol donde jugaban Alex y Saúl.

Alex los alcanzo a ver mientras ellos tenían fija la mirada en una chica de pantalones ajustados que pasaba junto a ellos. Estaba casi seguro de que le habían reconocido, tenía el rostro casi topando una pared, calculaba cuanto tiempo le tomaría llegar a la salida más cercana, y se preguntaba cuan rápido podría correr con estas sandalias de tacón que estaba usando.

-¡Aja! has tenido novia y no te has contado -Douglas sonreía, y estiraba el cuello para ver más detalles de la acompañante de Saúl, de espaldas parecía bastante bonita ahora quería ver como estaba de frente- pero preséntanos que no te la vamos a robar... todavía.

-Oigan panas -Estaba mal, la situación estaba mal, tenía que deshacerse de Mauro y Douglas sin que sospecharan de la verdadera identidad de aquella chica que trataba desesperadamente de cubrir su rostro, tenía que buscar una excusa que fuera creíble- Es la primera vez que salgo con ella y me costó convencerla, como le ven es tímida y no quiero incomodarla, no quiero que se vaya a ir, así que ahorita no les presento, otro rato ¿ya?

-Bueno, bueno, ahorita ya les dejamos solitos a los tortolos, pero... -Ese `pero´ que Mauro agrego fue acompañado por una sonrisa- pero mañana nos tienes que contar todo lo que hicieron, especialmente si se dejó hacer los toques.

-Ya, pero para irnos por lo menos dinos como se llama la amiga -Douglas pensaba que si la chica estaba tan buena como se la imaginaba se le iba a cruzar a Saúl.

-Alejandra, se llama Alejandra -Saúl en ese momento estaba tan presionado que no se le ocurrió otra cosa, si ese par no se iba empezaría a sudar.

-Ya no les molestamos más -dijo Mauro al tiempo que chocaba su mano con la de Saúl- que la goce bonito.

-Nos vemos, pana -Douglas también choco su mano con Saúl a modo de despedida.

Alex sintió que le rodeaban los brazos de su novio en un abrazo tranquilizador y su voz le repetía "No te preocupes, ya se van" Alivio, un gran alivio recorrió su cuerpo que ahora parecía de trapo y con gusto se hubiera dejado caer en el piso para descansar, le parecía que hubiera corrido una maratón, pero los brazos de Saúl no le dejo caer, sí, querría estar así un rato más, ese abrazo era mejor que dormir en el piso.

-¡Hasta luego Alejita! -Mauro y Douglas de pronto recordaron que no se habían despedido correctamente de Alejandra, lo hicieron al unísono mientras pasaban, no lo suficientemente cerca para reconocer el rostro de Alex pero si como para que los oyeran los enamorados, y mientras se alejaban soltaron una molesta carcajada.

-¿Alejita? -Interrogó Alex


-Luego te cuento, ahorita mejor nos vamos.

domingo, 2 de junio de 2013

pag 04


 como me suele pasar con muchas páginas cuando las termino dudo mucho si subirla o no, a la final la terminé subiendo, aunque parezca una escena de una mala película de acción o de un dramón telenovelezco mexicano después de todo nunca ha sido mi intención hacer una historia 100% realista y hace ver a Cecilia como una verdadera amenaza.