miércoles, 31 de octubre de 2012

Alex y Saúl (17)


Alex temblaba, Saúl pudo sentirlo mientras le sostenía la mano, temblaba y aún no podía levantar la cabeza, no lo podía creer.

A pesar de su menudo cuerpo él siempre había sido el mas fuerte de los dos, siempre dispuesto a medirse con quien se le pusiera en frente y mucho mas si se trataba de defender a algún amigo, siempre yendo por el camino difícil tan solo para demostrar que podía hacerlo. Pero aquí estaba alguien radicalmente distinto, una chica tímida e insegura que temblaba de miedo y detestó esa imagen y se odió a si mismo por haber forzado esta situación. No era Alex con un vestido, no sabía quien era, pero no era Alex.

Alex sentía que miles de ojos clavaban sus miradas en él ¿o era ella? No sabía como sentirse, pero le parecía que pronto alguien gritaría “travestí” mientras le señalaban con el dedo y pronto todos se estarían riendo de él. Peor aún, que algún conocido se daría cuenta de quien era y se lo contaría a todos, a sus amigos, a sus vecinos, a sus profesores y sus padres, que sería rechazado por todos los que alguna vez le había importado y que se quedaría solo. ¿Por qué había aceptado todo esto? Estaba asustado y quería llorar. De pronto Saúl lo rodeó con sus brazos y el calor de su cuerpo era muy agradable.

-Perdóname –Saúl hablaba con voz suave tratando de consolarle- yo solo quería que tuviéramos  una cita como una pareja de novios común, pero no pensé que te fueras a poner así. Si quieres nos vamos  a mi casa, te presto algo de mi ropa y nos quedamos ahí hasta las seis ¿te parece bien?

Alex respondió que sí moviendo tímidamente la cabeza, se tomaron de las manos y se dirigieron a la salida.

Al ser sábado el Centro Comercial estaba a reventar cientos de personas iban y venían entretenidos en sus compras y sus paseos, seguro que había muchas parejas teniendo sus respectivas citas en aquel momento y entre todo ese mar de gente, Alex notó que nadie se fijaba en él ni en su novio, estaba tomado de la mano de Saúl y nadie le importaba y se había sido el kit de todo este asunto, poder pasar juntos sin que nadie les moleste. Miró su reflejo en el vidrio de una vitrina de un almacén de ropa y apenas pudo reconocerse ¿le reconocería alguien si le viera de lejos? Se comenzó a preguntar que cual era la posibilidad de encontrarse con alguien conocido, no iban a cruzarse con todos sus amigos precisamente hoy. A parte que con todo lo que había aprendido de Verónica seguro que podía convencer a la mayoría de que era una chica. Además no lucía nada mal con esas ropas.

Alex tomó una decisión, nunca le había huido a un reto y no le iba a huir a este
.
-Espera un momento –Alex se paró en seco y se puso frente a Saúl- no te muevas.

-¿Qué haces?

-Estoy haciendo una prueba.

-¿Qué clase de…?

-Shhh.

Colocó sus manos en el rostro de Saúl y parándose de puntitas le dio un beso rápido, y luego sin quitar sus manos, chequeó a un lado y a otro, nadie regresó a verlos.
-Alex ¿me vas a decir que estas…?

-Shhh.

Volvió a pararse de puntitas y le dio otro beso a Saúl, solo que esta vez mas largo, se separó y miró alrededor, no, a nadie parecía importarle lo que estaba haciendo, sí, a lo mejor esto sí funcionaba.
Quitó sus manos del rostro de Saúl y luego le abrazó y apoyó su cabeza en el pecho de él.
-Vamos al cine –La voz de Alex se oyó mas natural, era su voz de siempre.

-¿Seguro?

-Claro que sí.

-Vaya ¿por qué el cambio? Hace un momento querías irte.

-Verás, creo que todo esto lo planeaste por que eres un bobo pervertido que querías que usara una falda para poder verme las piernas, pero sea como sea ya estamos aquí así que tengamos la cita y veamos a donde nos lleva esto.

-No es que lo haya planeado así, pero esa faldita hace que se te vean muy bonitas las piernas.
-Bobo –dijo Alex mientras le lanzaba un golpe en el costado a Saúl.

Saúl se frotó ahí donde había recibido el golpe y sonreía por que había recuperado a su querido Alex.

2 comentarios:

  1. Cuánto les envidio por poder tener una cita normal. Yo también espero que la disfruten y que puedan repetirlo más a menudo ^^ Da gusto cuando puedes mostrar cariño en público sin convertirte en el espectáculo, los entiendo muy bien.

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    1. ¿Realmente crees que les voy a dejar las cosas fáciles?
      Sí que sería bonito poder pasear con quieras sin que nadie diga nada.

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