domingo, 30 de diciembre de 2012

pag 08

 Cuando comenzó el capítulo dije que se trataban de dos historias que por algún motivo se terminaron mezclando en mi mente, pues este personaje, que aún no le pongo nombre, y el tío Vinicio pertenecen a la segunda historia, espero poder hacer que esto sea coherente y fácil de leer.

martes, 18 de diciembre de 2012

Alex y Saúl 19


La película había empezado pero eso no importaba mucho ni para Alex ni para Saúl, lo que querían hacer era buscar lugares juntos que estuvieran alejados de otros que estuvieran ocupados, no deseaban que los fueran a interrumpir.

Encontraron puestos en las primeras filas, al principio fingieron interés en lo que decía el tipo en la pantalla, pretendía ser gracioso y por las risas de los de las filas de atrás debía serlo, pero según Alex aquel actor era mas pesado que una piedra, según Saúl no estaba tan mal, lo que pasaba era que para Alex sino había al menos una persecución con coches y explosiones en los primeros diez minutos de película, esta resultaba aburrida.

Poco después aparecía una chica de aspecto inocentón y algo torpe que terminaba tropezando de forma muy poco creíble con el sujeto gracioso, a Alex realmente le estaba aburriendo toda esa situación y Saúl lo notó.

-Sabes, tu podrías hacer el papel de chica linda en una de estas películas –Dijo Saúl en un intento para que Alex se sintiera mejor.

-¿Yo, como actriz? –A Alex le encantó que Saúl pensara eso o era que en aquel lugar oscuro los ojos de él parecían tener un brillo especial, pero era ridículo que alguna vez llegara a interpretar a una chica en una película.

-Claro, tu cara es bastante mas bonita que la de ella –lo dijo señalando a la inocentona que había vuelto caer en los brazos del sujeto gracioso.

-Eres un bobo –dijo con una sonrisa Alex decidiendo que le iba a seguir el juego a Saúl- lo haría solo si tu fueras a actuar conmigo –deslizó sus dedos en los dedos de Saúl.

-Sería una película muy cursi –Saúl se las arregló para envolver con su brazo a Alex.

-No importaría si tu fueras mi galán –para este momento sus rostros estaban tan juntos que el uno podía sentir la respiración del otro.

Alex le dio un beso en la mejilla a Saúl y este correspondió con uno en el cuello de Saúl, pronto estuvieron besándose sabiendo que la oscuridad de la sala del cine los escondía de miradas curiosas.

Tan embelesados estaban que no notaron que la sala se fue llenando poco a poco, salieron de su trance cuando la voz de una mujer mayor les amonestó.

-Una señorita decente no anda dando esos espectáculos –la mujer tenía el pelo corto canoso y parecía tener más de sesenta y cinco años- mira nomas como traes la falda que ya se te ve todo.

Ambos se sentaron rectos en sus asientos y Alex arregló su falda.

-Junte las piernas que así esta sentada como si fuera hombre –fue el regaño de la señora mayor.

Había pasado más de media hora de película y a Alex le pareció una eternidad, quizá se hubiera quedado hasta el final de no ser por que a la señora mayor se le daba por narrar todo lo que pasaba en la película y hacer predicciones de lo que pasaría.

Le dijo a Saúl que prefería irse antes que seguir oyendo a la señora, él aceptó por que incluso el que era amable y paciente no podía aguantarla más.

Era una y media por lo que decidieron ir al patio de comidas a lo mejor ahí tendrían mas suerte.

pag 06

Es la primera página en la que usa la tableta así que no sean muy rudos, también es la última en la que dibujo las viñetas por separado, desde ahora el boceto a lápiz y el entintado en la computadora.

viernes, 14 de diciembre de 2012

pag 5

¿Realmente creyeron que le iban a dejar usar el uniforme de las chicas?
Ahora comienza lo duro.

domingo, 2 de diciembre de 2012

pag 4


Y Paulina se sale con la suya y llega al colegio con el uniforme de las chicas y ahora ¿cómo reaccionarán sus compañeros? ¿la aceptarán las chicas en su grupo? ¿el Beto la protegerá o la tratará de"componer a golpes" como la otra vez?
Página bastante feíta y demasiado parecida a la anterior (en el ordén de las viñetas) para la próxima me esforzaré mas.

domingo, 25 de noviembre de 2012

Alex y Saúl (18)


Alex deseaba ver el final de la saga de su espía preferido pero todas las entradas estaban agotadas para todas las funciones, Saúl prefería ver una de terror pero estaban clasificadas como para mayores de dieciocho años por lo que no les permitirían entrar, las otras opciones eran una película experimental francesa, una animada con animales parlantes y una comedia romántica, se decidieron por esta última aunque no con mucho entusiasmo, pero al parecer ambos intuían que poco o nada importaría la película una vez que se apagaran las luces.

Fue Saúl quien fue a comprar las entradas mientras Alex esperaba en una banca, se sentó juntando las piernas como le había enseñado Verónica pero no le parecía una posición muy cómoda por lo que prefirió pararse y caminar un poco, se detuvo frente a la vitrina de un almacén de ropa para chicas, miró un conjunto de blusa negra con unos pantalones cortos al cuerpo de color azul y comenzó a pensar si le quedarían bien, miró el precio y calculó que necesitaría unos dos meses para reunir el dinero con lo que recibía cada semana, tendría que dejar de comprar algunas cosas pero era seguro que lo podría comprar. Estaba tan concentrado en sus cálculos que la voz de la dependienta le causo un sobresalto.

-Siga señorita, puede probarse la ropa sin ningún compromiso, le puedo mostrar ropa que a usted le quedaría muy bien.

-Eh… no gracias solo estaba viendo –dijo Alex mientras se retiraba caminando con paso veloz a ver si Saúl ya había comprado las entradas.

¡Idiota! Se repetía a sí mismo mentalmente, ¡idiota! ¿Por qué estaba pensando en comprar más ropa?  Si la falda que estaba usando era solo por hoy, no iba a necesitar mas conjuntos, el era un chico y a diario seguiría usando su ropa, trató de convencerse que inconscientemente se preparaba para futuras salidas con su novio, pero la verdad era que le encantó aquel conjunto tan femenino y quería usarlo, sintió que algo estaba pasando dentro de sí y le asustaba.

La fila no había avanzado mucho y había aumentado de tamaño, después de buscar un poco pudo distinguir a Saúl, a este ritmo entrarían cuando la película ya estuviera empezada. Alex no quería sentarse por lo que se fue a apoyar en una columna, decidió no contarle nada de lo que había pasado a Saúl, primero aclararía sus ideas y luego vería, quizás esta cita le ayudaría a pensar mejor.

De pronto Alex tuvo la sensación más repugnante de toda su vida, comenzó con un ligero roce en la pierna, luego pudo sentir como una mano recorría su muslo hasta meterse por debajo de su falda, finalmente un dedo de la mano invasora recorría el encaje de su ropa interior. Ya estaba, no lo iba a aguantar más, un pensamiento le cruzaba la mente y se había apoderado totalmente de él: venganza.

Saúl oyó un grito y pudo ver que había alguna clase de alboroto e instintivamente supo que estaba relacionado con Alex, le pidió a una señora que le cuidara el puesto en la fila mientras iba a ver que era lo que sucedía. Cuando llegó pudo ver que un guardia del centro comercial sostenía a su novio que trataba de liberarse para seguir castigando a un hombre de unos sesenta años que se encontraba tirado en el piso, Alex le había dejado un ojo morado y de la nariz le salía un chorrito de sangre.

-¿Qué paso?

-Ese viejo pervertido me mandó mano –Alex estaba fuera de sí, el guardia casi no podía contener a la pequeña fiera que clamaba sangre por la ofensa recibida.

-¿Cómo? –La idea de que alguien más tocara a Alex enojaba mucho a Saúl, tanto que no le importaban las canas de aquel viejo, también quería golpearlo y lo hubiera conseguido de no ser por que un segundo guardia apareció y lo detuvo.

Los dos se quedaron abrazados mientras veían como los guardias escoltaban al viejo a la salida, al parecer Alex no había sido su primera victima y ya lo tenían fichado.

-¿Te encuentras bien? –Saúl pensó que Alex iba a pedir que se fueran de ahí.

-Aún siento su asquerosa mano en mi cuerpo, hasta me dan ganas de vomitar.

-Casi lo matas.

-Lo hubiera hecho de no ser por el guardia.

-Alex, no te alejes de mí, no quiero que algo así te vuelva a pasar.

-Se defenderme, no tienes que estar cuidándome.

-Ya se, pero si te dañan de alguna forma yo… por favor no te alejes de mí.

-Está bien –a Alex le pareció tan lindo que Saúl se pusiera en plan protector que no se pudo negar.

Se dieron un rápido beso y cogidos de la mano se dirigieron a comprar las entradas para el cine.


martes, 20 de noviembre de 2012

pag 03


Página nueva! Página nueva! no lo puedo creer, esta página se me complico a niveles increíbles tan solo por puras tonterías de querer probar cosas nuevas, a la final he terminado haciéndola como siempre, sea como ya esta aquí y la siguiente ya casi esta, le falta detallitos nada mas.

lunes, 12 de noviembre de 2012

El jueves pasado se suponía que iba a dedicarme a dibujar la nueva página, que lamentablemente sigue retrasada, pero fue uno de esos días en los que me desperté triste, no se por que me pasa solo despierto con mucha tristeza, creo que debo haber estado soñando algo realmente hermoso y que despertar a la realidad resulta muy cruel, si es así no lo se pues no logro recordar el sueño.
En esos momentos no suelo tener ganas de nada o de hacer nada, lo único que me reconforta suele ser chocolates y aplastar los cráneos de zombis virtuales.
Claro que la tristeza es algo que me brota muy fácil, suelo ser tan sentimental que apenas el viento cambia de dirección y ya se me sale la lagrimita, no es broma, trato de controlarme pero hay veces que resulta casi imposible, como aquella vez que iba leyendo "El Alquimista" en el bus y llegué a la escena clímax y no pude evitar el llanto por la emoción, para mi suerte no había casi nadie por la hora que era y pude calmarme antes de bajar.
Hay veces en las que odio esa parte mi, pero no puedo borrarla, soy así y no hay nada que hacer.

miércoles, 31 de octubre de 2012

Alex y Saúl (17)


Alex temblaba, Saúl pudo sentirlo mientras le sostenía la mano, temblaba y aún no podía levantar la cabeza, no lo podía creer.

A pesar de su menudo cuerpo él siempre había sido el mas fuerte de los dos, siempre dispuesto a medirse con quien se le pusiera en frente y mucho mas si se trataba de defender a algún amigo, siempre yendo por el camino difícil tan solo para demostrar que podía hacerlo. Pero aquí estaba alguien radicalmente distinto, una chica tímida e insegura que temblaba de miedo y detestó esa imagen y se odió a si mismo por haber forzado esta situación. No era Alex con un vestido, no sabía quien era, pero no era Alex.

Alex sentía que miles de ojos clavaban sus miradas en él ¿o era ella? No sabía como sentirse, pero le parecía que pronto alguien gritaría “travestí” mientras le señalaban con el dedo y pronto todos se estarían riendo de él. Peor aún, que algún conocido se daría cuenta de quien era y se lo contaría a todos, a sus amigos, a sus vecinos, a sus profesores y sus padres, que sería rechazado por todos los que alguna vez le había importado y que se quedaría solo. ¿Por qué había aceptado todo esto? Estaba asustado y quería llorar. De pronto Saúl lo rodeó con sus brazos y el calor de su cuerpo era muy agradable.

-Perdóname –Saúl hablaba con voz suave tratando de consolarle- yo solo quería que tuviéramos  una cita como una pareja de novios común, pero no pensé que te fueras a poner así. Si quieres nos vamos  a mi casa, te presto algo de mi ropa y nos quedamos ahí hasta las seis ¿te parece bien?

Alex respondió que sí moviendo tímidamente la cabeza, se tomaron de las manos y se dirigieron a la salida.

Al ser sábado el Centro Comercial estaba a reventar cientos de personas iban y venían entretenidos en sus compras y sus paseos, seguro que había muchas parejas teniendo sus respectivas citas en aquel momento y entre todo ese mar de gente, Alex notó que nadie se fijaba en él ni en su novio, estaba tomado de la mano de Saúl y nadie le importaba y se había sido el kit de todo este asunto, poder pasar juntos sin que nadie les moleste. Miró su reflejo en el vidrio de una vitrina de un almacén de ropa y apenas pudo reconocerse ¿le reconocería alguien si le viera de lejos? Se comenzó a preguntar que cual era la posibilidad de encontrarse con alguien conocido, no iban a cruzarse con todos sus amigos precisamente hoy. A parte que con todo lo que había aprendido de Verónica seguro que podía convencer a la mayoría de que era una chica. Además no lucía nada mal con esas ropas.

Alex tomó una decisión, nunca le había huido a un reto y no le iba a huir a este
.
-Espera un momento –Alex se paró en seco y se puso frente a Saúl- no te muevas.

-¿Qué haces?

-Estoy haciendo una prueba.

-¿Qué clase de…?

-Shhh.

Colocó sus manos en el rostro de Saúl y parándose de puntitas le dio un beso rápido, y luego sin quitar sus manos, chequeó a un lado y a otro, nadie regresó a verlos.
-Alex ¿me vas a decir que estas…?

-Shhh.

Volvió a pararse de puntitas y le dio otro beso a Saúl, solo que esta vez mas largo, se separó y miró alrededor, no, a nadie parecía importarle lo que estaba haciendo, sí, a lo mejor esto sí funcionaba.
Quitó sus manos del rostro de Saúl y luego le abrazó y apoyó su cabeza en el pecho de él.
-Vamos al cine –La voz de Alex se oyó mas natural, era su voz de siempre.

-¿Seguro?

-Claro que sí.

-Vaya ¿por qué el cambio? Hace un momento querías irte.

-Verás, creo que todo esto lo planeaste por que eres un bobo pervertido que querías que usara una falda para poder verme las piernas, pero sea como sea ya estamos aquí así que tengamos la cita y veamos a donde nos lleva esto.

-No es que lo haya planeado así, pero esa faldita hace que se te vean muy bonitas las piernas.
-Bobo –dijo Alex mientras le lanzaba un golpe en el costado a Saúl.

Saúl se frotó ahí donde había recibido el golpe y sonreía por que había recuperado a su querido Alex.

domingo, 28 de octubre de 2012

Alex y Saúl (16)


-Hola –dijo Saúl cuando vio que la chica era en verdad Alex, tuvo que examinarla bien durante un par de minutos.

Llevaba una blusa color crema que tenía el cuello amplio que casi dejaba al descubierto los hombros, se podía ver las tiras de un sostén blanco, las mangas eran cortas, Saúl no podía decir si Alex estaba usando un cinturón o era un adorno de la blusa, la falda era negra plisada y llegaba hasta un poco mas arriba de las rodillas, sus piernas tenían un cierto brillo producido por la medias nylon, usaba unas sandalias que se abrochaban en los tobillos, tenían unos tacos de cinco centímetros. Alex no parecía un chico de catorce años sino una chica de dieciséis.

Es peluca –dijo Verónica cuando Saúl extendió su mano para tocar el cabello de Alex quien seguía sin decir palabra y mirando al piso- Si vieras el trabajo que me dio para peinarla, yo quería hacerle algo bonito, pero ella necia, ningún peinado le parecía bien y a la final le tuve que dejar en trenzas por que no me había dado cuenta de la hora. ¿Te gusta su maquillaje? Lo hizo ella solita.

Así que se había maquillado sin ayuda, quería verle el rostro pero  seguía bajando la cabeza, así que Saúl puso la mano en el mentón de Alex y gentilmente logró hacer que sus miradas por fin se encontrarán, sus parpados tenían un tono celeste, sus labios eran de un rosado muy leve y sus mejillas parecían sonrojadas, aunque esto último podía no ser por el maquillaje.

-No esta mal para ser la primera vez que lo hace sin ayuda –dijo Verónica mientras les tomaba una foto con su celular- ya le enseñaré a hacerlo mejor. Pero ya digan algo no se van a pasar solo mirándose  así todo el día.

-Estas… -Comenzó Saúl pero fue interrumpido por Alex.

-Dónde te atrevas a decir guapa, bonita, preciosa o algo parecido te mato.

-…lindo.

-Dile linda, por que todo este día va a ser una señorita y si alguien te oye tratarle como a un chico seguro que le descubren, no querrán eso ¿verdad?

-Tu hermana tiene razón –acotó Saúl, Alex no pudo decir nada, le daba verdadero miedo que alguien le reconociera y se lo contara a los demás, especialmente a sus padres.

-¿Y cuál es el plan? –preguntó Verónica.

-Pues, nos vamos al cine, luego a comer algo y de ahí a los videojuegos –contestó Saúl.

-Mmmm, lo del cine y comer esta bien pero lo de los video juegos no me convence, mmmm, ya, por acá cerca hay una disco que tiene matiné para jóvenes hasta cinco de la tarde, podrían ir a bailar pegaditos, seguro que lo disfrutan mas que estar en los videojuegos.

-Yo no bailo – dijo Alex.

-Bueno, era solo una sugerencia –Verónica miró su reloj- yo tengo mi propia cita así que me voy.


-¿Te vas? –Alex puso cara de miedo.

-Claro que sí, no creerás que voy a quedarme a cargar el arpa, cuando acabe su cita me llamas para traerte tu ropa de chico, eso sí no me llames antes de las seis de la tarde.

Se acerco a los enamorados y les tomó de las manos -Espero que les vaya bien y disfruten de este día –Habló dirigiéndose a Saúl- Alex se encuentra con muchos nervios, trátale con cariño –Ahora se dirigió a Alex- entre mas pronto te calmes mejor lo pasarás –separó sus manos dejando las de Alex y Saúl juntas- Chao.

martes, 23 de octubre de 2012

Aishh, recuerdos, recuerdos.

Veamos, la primera vez que me puse alguna prenda de niña fue en jardín de infantes, pasó que no encontraba mis calzoncillos así que mamá me dejó ponerme un calzonario de mi hermana, era de color amarillo, recuerdo que me hacía extrañamente feliz usar esa ropa interior, yo tendría cinco o seis años.

La segunda fue en un juego con mis hermanas, no recuerdo bien como fue el asunto pero el caso es que mi primo y yo terminamos usando vestidos, lo que mas me queda de ese momento fue que logre ponerme un vestido que me gustaba. Era un traje típico de la provincia de Esmeraldas que mi hermana tuvo que usar para una obra de la escuela, le había puesto el ojo hacia meses pero no me había atrevido a ponérmelo, una sola pieza con muchas flores y cuando dabas un giro se veía precioso, era como esos vestidos de princesas, tendría siete años.

La tercera fue un treinta y uno de diciembre aprovechando la tradición de "la viuda", para el que no lo sepa cada fin de año se celebra la fiesta del año viejo, la cual consiste en hacer un monigote al que llamamos EL AÑO VIEJO que se quemará justo a media noche, este monigote tiene una esposa que le llora por que pronto será viuda, normalmente esta viuda es interpretada por un hombre que llora exageradamente y va pidiendo limosna para poder enterar al viejo, el atuendo es vestido negro y una mascara o antifaz. Bueno pues, con mi primo decidimos salir a pedir limosna por el barrio y mirar los diferentes años viejos que se exhibían en los portones de las casas, pero resulto que no encontramos ropa negra, así que nos pusimos lo que una de mis hermanas nos presto, yo me quedé con una blusa azul y una falda a rayas blancas y celestes, no encontramos mascaras tampoco así que salimos solo con las ropas. ¿Cómo es que no guardo una foto de aquella noche?
Eso fue a los ocho.

La cuarta fue unos cuantos meses después de año viejo, no hubo una escusa ni nada, solo vi el traje de baño del colegio de mi hermana que estaba entre la ropa sucia, cerré la puerta del baño me desvestí rápidamente y me puse ese traje, dure como unos treinta segundos y con la misma velocidad me volví a poner mi ropa, tenía ya los nueve años cumplidos, y a partir de ahí siempre buscaba el momento para poder ponerme esas ropas que me parecían tan bonitas y mas cómodas que las mías.

Fue a los doce o trece años cuando por fin me vestí totalmente de chica, minifalda, una blusa, ropa interior, sostén, medias naylon y tacones, incluyendo el maquillaje, sabía que mi familia no volvería hasta la noche así que me tomé mi tiempo para vestirme. También fue cuando comenzaron mis problemas, por que primera vez sentí "cosas extrañas" hasta ese día había sido como una especie de juego, ahora me daba cuenta de que había algo mas y que definitivamente no era como los demás chicos.

miércoles, 17 de octubre de 2012

pag 01

Lo que me encanta de esta página es que es casi cien por ciento seguro que no se la esperaban, incluso para los que sospechaban que Beto se "volvería bueno"
Este capítulo lo había pensado hace mucho y lo de Beto también, pero eran capítulos separados, por algún motivo se terminaron mezclando en mi mente.
A ver a donde me lleva este champú.

domingo, 14 de octubre de 2012

Portada Capítulo 5: "Malas compañías"

Escribiendo desde la seguridad de una cueva les digo que sí, ese de la portada es Roberto Guaman, alias Beto, el abusivo de capítulos anteriores, ¿y que esta haciendo en la portada? pues de momento viéndoles feo.

martes, 9 de octubre de 2012

Alex y Saúl (15)


El Centro Comercial estaba cerrado.

-Señor ¿Qué no abren a las nueve y media? –Preguntó Verónica al guardia que estaba parado junto a la entrada.

-De lunes a viernes, los sábados y los domingos se abre a las diez – respondió el guardia.

Eso le quitaba media hora al tiempo que Verónica consideraba necesario para que Alex estuviera totalmente presentable para su cita.

-Busquemos otro sitio por acá cerca –dijo Alex- debe haber un restaurante o algo.

-Creo que no hay nada

Se veía en su rostro que algo estaba planeando, se acercó al guardia y le habló en voz baja.

-¿No nos podría dejar entrar a usar el baño? Es que sabe mi hermanita tuvo un “accidente” –esto lo dijo en un tono aún mas bajo, como diciendo un secreto- es la primera vez que le pasa, es una emergencia, por favor señor.

Alex notó que el guardia le miraba un tanto raro, se sonrojó y desvió la mirada, no pudo oír lo que le su hermana le dijo pero sabía que era algo muy indiscreto.

-Yo tengo una hija de esa edad –dijo el guardia- espéreme un momento señorita –se alejó unos pasos y habló a través de su radio, unas palabras después regresó- Bien, pueden pasar, pero se van directamente al baño y no pueden visitar ningún almacén hasta que den las diez.

-Muchas gracias –dijo Verónica que llevaba de la mano a Alex quién no podía mirar directamente al guardia.

-Vero ¿Qué fue lo que le dijiste para que nos deje entrar?

-Eso no importa, Alex, ya entramos y ahora hay que arreglarte.

Eran las once en punto, Saúl había llegado con  media hora de anticipación y ya comenzaba a impacientarse, apenas era la hora así que trato de calmarse.

Desde el miércoles no lo veía para hacer caso de las indicaciones de Verónica, trataba de imaginarse como se vería el pequeño Alex con ropas femeninas y sobre todo si toleraría durante todo el día estar vestido así, le conocía su mal carácter y a lo mejor lo del vestido no era buena idea, se había mentalizado en que si Alex quería irse a la casa el no iba a ponerle peros, pero aún así rogaba para que Alex durara durante toda la cita, realmente quería hacer todas esas cosas que hacen los enamorados.

Once y diez, aún no era muy tarde solo un ligero retraso, no había de que preocuparse, seguro que había tenido algún inconveniente pequeño y ya debía estar en camino.

Once y cuarto, todavía no era tarde, seguramente el tráfico lo había retardado, ya debía estar en camino, ¿sería bueno llamarle al celular para preguntarle donde se encontraba? Mejor no, seguro que Alex se enojaba y cancelaba todo.

Once treinta ¿Y si se había arrepentido y se había regresado a la casa? Sacó el celular y su dedo se debatía entre marcar o no marcar.

Once cuarenta, lo mas seguro era que lo había dejado plantado, estaba devastado, lo mejor era irse a casa, miro alrededor por última vez, aunque sabía que no lo vería. Comenzó a caminar rumbo a la salida cuando oyó que alguien le llamaba a gritos.

-¡Saúl! – Era Verónica que venía muy apresurada- perdón por llegar tarde, pero tu novia no quería colaborar.

Fue entonces cuando vio  que detrás de ella venía una chica pelirroja que tenía el pelo recogido en dos simpáticas trenzas.

viernes, 5 de octubre de 2012

pag 19



La combinación de colores no es lo mio...
Bueno ya esta, finalmente se terminó este capítulo que duró mucho mas de lo que creí, supongo que duró lo que tenía que durar.
Estarán pensando que de aquí todo será cantar y coser pero no, por que mi voz es horrible y siempre me pincho con la aguja, en todo caso procuraré terminarlo rápido.

jueves, 27 de septiembre de 2012

pag 18

Esta página me quedó bastante "fail" pero bueno no es peor que otras que he hecho.
También es la última de este capítulo, la siguiente será solo una ilustración, digamos que será la contraportada.
Así, Ny ha hecho este bonito dibujo en el que se a tomado la molestia de incluir a Paulina con el número, y además se creado una cuenta en Subcultura y no dejen de visitar su blog.

sábado, 22 de septiembre de 2012

pag 17

Y ya era hora que estas salieran de esa depresión tan fea.
Parece que las cosas comenzaran a  cambiar radicalmente por aquí y en cierta medida eso es lo que pasará pero todo irá lento y con calma.

viernes, 21 de septiembre de 2012

pag 16

Y es así como Tommy vuelve a desaparecer de la vida de Paulina durante un buen tiempo pero no se preocupen que volverá para tener esa cita.

miércoles, 19 de septiembre de 2012

Alex y Saúl 14


El día había llegado, era sábado por la mañana y Alex y Saúl tendrían su cita.

Verónica y Alex saldrían temprano, según los cálculos de Verónica preparar a Alex le tomaría como una hora y media, Alex insistía en que podía hacerlo solo pero no lograba convencer a su hermana mayor, ella sospechaba que si dejaba sola a Alex podía arrepentirse y no presentarse a la cita, no iba a permitir eso.

-¿Ya estas listo? – preguntó Verónica mientras golpeaba a la puerta del cuarto de Alex.

-Sí, ya voy –respondió Alex al rato que iba abriendo la puerta.

-¿Te pusiste lo que te dije?

-Sí –Verónica le había “sugerido” que se pusiera la ropa interior que le había comprado la semana pasada – Pero ¿es necesario que me lo ponga desde ya? Se siente muy incómodo.
-Por eso mismo, para que te vayas acostumbrando.

Alex estaba usando el calentador del colegio y le daba la impresión de que este era muy delgado y dejaba entre ver la inconfundible forma de la ropa interior femenina, se resigno a salir así, afortunadamente la chompa del calentador le quedaba algo grande por lo que se la puso y la cerró hasta el cuello, rogaba que con esto puesto nadie notaria lo que usaba.

-Esta haciendo calor, sería mejor que quitaras la chompa.

-No, así estoy bien.

-Bueno, al fin y al cabo después te vas a cambiar de ropa – Verónica revisaba la maleta en que llevaba todo lo que usaría Alex en la cita, estaba catalogándolo todo para verificar que no faltaba nada- creo que estamos listas, vámonos.

Bajaban por las escaleras, Verónica hablando de lo que harían apenas llegaran al Centro Comercial, Alex escuchando y asintiendo.

-Ya volvemos, la bendición mamá – gritó Verónica mientras cruzaban la sala.

-Dios les bendiga mijos, vendrán pronto – Se le oyó desde la cocina a su mamá desde la cocina.

-Ya se van las señoritas de compras –dijo Andrés, el hermano mayor, que miraba la tele recostado en el sofá.

-No jodas, huevón –replicó Alex.

-¡Chá! ¡Pero si! Ya les he dicho que no se traten así –Dijo mamá mientras alzaba la voz- sigan así ya van a ver como les va.

-Cara de niña –Le dijo Andrés a Alex en un tono muy bajo
.
-Carehuevo – Le respondió Alex en el mismo tono mientras era jalado hacia la puerta por Verónica.

Salieron y Andrés siguió mirando la tele, había molestado a su hermano desde hace años y hoy había sido como tantas otras, pero por algún motivo esta vez le pareció raro, algo era diferente.

sábado, 1 de septiembre de 2012

¿De Shoping?

Día de pago ¡Yuhuuuu!
El problema es que cuando tengo el dinero en la mano se me suelen entrar ideas, es mas de vez en cuando me dan ganas de poner en práctica esas ideas, hoy ha sido uno de esos días.

¿Y cuales son esas ideas? pues la de comprar ropa, maquillaje, zapatos de chica, tomando en cuenta que este mes tuve un pequeño extra me pareció el momento indicado.

Así que armándome de valor, decido ir al centro comercial, lo que tengo pensado es llegar y decir que quiero comprar ropa para regalársela a una hermana que es un tanto gruesa, lo voy practicando por el camino para sonar convincente, llego y voy directo a un almacén, respiro hondo y todo mi valor se pierde a un paso de entrar, me quedo de pie tratando de decidirme a entrar pero no lo logro.

Pienso que a lo mejor tenga mas suerte con el maquillaje, lo que voy a decir que es para una chica pequeña que esta comenzando a pintarse, de nuevo quiero entrar y mis pies no se mueven, decido seguir con lo otro y me doy cuenta que para comprar los zapatos sí tendría que probármelos y para eso no tendría escusa.

Me resigno y voy a dar una vuelta a mirar los escaparates y a ver si de casualidad encuentro el valor para comprar algo. Termino frente a una sex shop y me quedo viendo los... bueno ya saben, no pensé que hubiera de tantos tipos y  tamaños, levanto la cabeza y me doy cuenta que la dependienta, una mujer madura de unos sesenta años, me esta echando una miradita suspicaz, así que doy media vuelta y a huir.

Salgo del centro y me voy repitiendo que soy una idiota por no haberlo intentado y no haberlo logrado, luego pienso que a lo mejor pueda conseguir maquillaje aún pues de camino hay un supermercado, ahí solo tendría que tomar algo de la percha, ir a la caja pagar y salir, sin conversaciones ni explicaciones engorrosas. Mi sorpresa es que ahí las cosas están muchísimo mas caras de lo que pensé, en el centro comercial mire una caja de maquillaje algo mas pequeña que una caja de zapatos, por el precio que ponían por esa caja aquí solo podía comprar un rímel, pero aún así me pongo a buscar algo accesible, en eso un chico que trabaja acomodando las cosas me queda viendo raro, finjo que estoy buscando uno de esos cepillos para los callos de los pies, parece que no lo convenzo así que cojo unas afeitadoras y salgo de ahí.

Me rindo finalmente y decido ir a verme con un amigo con el que quedamos de vernos a las tres de la tarde pero no pareció, y así terminó mi día de hoy.

martes, 28 de agosto de 2012

Alex y Saúl 13


Alex siempre era el último en salir, siempre esperaba a que todos salieran, su fama de peleonero hacía que tuviera muy pocos amigos y ninguno de ellos en esta clase, así que prefería evitarlos finalmente el aula quedó vacía, Alex tomo su mochila, y salió para su sorpresa Saúl le estaba esperando.

Al ver al pequeño Alex, Saúl se emocionó, fue directamente hacia él, le quería abrazar y darle un beso pero fue parado en seco por un golpe de su novio.

-¿Qué te he dicho? – dijo Alex con un tono muy serio.

-Nada de “esas cosas” en público –Saúl se sobaba el costado donde le había golpeado- pero es que no te he visto desde el viernes pasado.

Alex miró alrededor y parecía que no los miraba nadie, empujó a Saúl adentro del aula, cerró la puerta y parándose de puntillas le dio un beso rápido en la boca, luego lo abrazó y apoyó su cabeza en el pecho de él.

-¿Así esta mejor?

-Mucho –dijo Saúl mientras envolvía a Alex con su brazos- en serio te extrañe.

-Bueno, ya vámonos –dijo Alex mientras se separaba- no vaya a ser que nos descubran. Acompáñame al bar a comprar algo de comer.

Iban por el pasillo sin decir palabra, Saúl quería preguntarle muchas cosas, pero Alex en la escuela siempre era muy reservado y no gustaba de conversar, pero tenía que preguntarle y saber por que de su ausencia.

-Sabes, lo he pensado mucho y creo que si realmente no quieres hacer eso de la cita pues nos podemos olvidar de ella y seguir viéndonos en mi casa como siempre…

-No –respondió Alex con una cara muy seria- después de lo que he tenido que pasar por esa cita, donde te atrevas a cancelarla te mato.

-¿Y que has tenido que pasar?

-Mi hermana Verónica sabe de nosotros y le gusta mucho la idea, demasiado, y ha estado dando clases de cómo ser una chica, y la verdad es que a veces resulta un tanto pesada.

- ¿Y cómo se enteró? – De pronto se dio cuenta de que en la rubia cabellera de Alex habían unos pequeños mechones azules que comenzaban casi en la coronilla y le terminaban cayendo por la frente.

-Fue por tu culpa.

-Mi culpa.

-Sí, tu culpa y tus comentarios de que tengo cara de niña.

-¿Es que ella nos termino oyendo o que?

-Es tu culpa y punto –Saúl terminó aceptando la culpa, aunque no sabía como la tenía.

-Alex, ¿por qué no has venido a mi casa? ¿Por qué no he podido encontrarte en el recreo, ni a la salida del colegio?

-Por que no quería verte.

-¿Qué?

-Es idea de Verónica, dice que era mejor no vernos hasta el día de la cita para que te sorprendas con lo mucho que he cambiado.

-O sea que no es por que de verdad no quisieras verme.

-Claro que no, bobo, yo también te extrañe.

Saúl se sintió muy aliviado al oír que Alex también le había extrañado, pensó en cogerle la mano, pero se contuvo por que su novio no le gustaban los cariñitos en público, aunque fue buscando por si acaso encontraba un aula vacía.

-Sabes, mis papás también saben sobre nosotros.

-¿Se los dijiste tu, Saúl, o como se enteraron?

-Si se los conté yo, y ellos quieren que te invite a la casa para cenar todos junto.

-Yo ni loco.

Top Five

Mi chica interna siempre quiso exteriorizarse y aunque intentaba mantenerla controlada muchas veces lograba salir, y lograba hacerlo en los momentos menos apropiados, muchas veces tenía gestos y movimientos que me dejaba en situaciones muy incomodas.
Aunque fueron muchas decidí hacer un "top five" de las que considero que fueron las mas relevante, todas estas sucedieron durante mi adolescencia.

Nº 5
Me dirigía a la cocina, cuando de pronto oigo a mi abuela decir "No camines así, baja las manos, que eso no es de hombrecitos"  yo solo estaba caminando, si hice algo fue sin darme cuenta, después de que oí eso continué mi camino casi  marchando.

Nº 4
Había salido temprano del colegio, creí que tenía la casa sola para mi, así que apenas cerré la puerta me puse a cantar a todo pulmón, pero no solo yo había salido temprano, mi mamá me estaba oyendo desde el segundo piso y bajo gritando: "Ay, mijo, que lindo que a sabido cantar", quizá fue de las veces que estuvieron por atraparme, por que si en vez de bajar gritando hubiese bajado silenciosamente para sorprenderme pues me hubiese visto dando vueltitas y moviendo las manitos, y otra cosa que no se dio cuenta era que yo intentaba imitar la voz de la princesa Jazmín de Aladín.

Nº 3
De camino al colegio, unos chicos comenzaron a chiflearme y decirme de cosas, de nuevo solo estaba caminando, me sentí intimidada y comencé a cubrirme lo mas que podía, haciendo mi suéter de colegio para abajo, eso solo aumento las risitas y los comentarios de ellos y ahora me estaban lanzando piedritas, afortumadamente llego un bus al que me subí sin darme cuenta para donde iba.

Nº 2
Era el inicio del año escolar, entre mis nuevos compañeros de colegio había una chica que tenía el cabello corto y se peinaba como chico lo que la hacia lucir muy guapa, realmente me ilusionaba tenerla de compañera, estaba pensando en ella cuando entre a un micro mercado por algo de comer, al momento de pedir unas galletas lo hice modulando la voz lo que provocó que tres hombres que estaban conversando junto a la caja soltaran una tremenda carcajada, el tendero, que también tenía una horrible sonrisa, me dio las galletas las tomé pagué y no esperé el cambio, salí de ahí corriendo.

Nº1
Saben como son las conversaciones de los chicos, uno dice un insulto el otro responde con otro insulto, el otro da un insulto mayor y todo normal, no ha pasado nada. Pues estaba en una de esas conversaciones y era mi turno para responder pero en vez del insulto de rigor lo que hice fue sonreír, ladear la cabeza, el cuerpo para adelante, las manitos atrás, no se que dije pero mi amigo tenía la boca abierta y se le habí ido el color, cuando me dí cuenta de lo que había hecho sacudí la cabeza, aclaré la garganta y cambié de tema, por suerte el también prefirió hablar de otra cosa yhacerse el loco con lo que había pasado y hasta donde se no selo contó a nadie.

Como se habrán dado cuenta, mi chica interna se manifestaba cuando estaba muy feliz o cuando sentía muchos nervios. Aún ahora me resulta un tanto difícil controlarla, capaz que un día de estos la dejo salir para que se divierta.

domingo, 26 de agosto de 2012

Alex y Saúl 12


Ya era miércoles, Saúl andaba un poco inquieto debido a que no había visto a Alex desde la semana pasada, comenzó a tener miedo de que se hubiera arrepentido de la cita y lo estuviera evitando.

Faltaban diez minutos para el recreo, Gloria miraba fijamente  a Saúl que se sentaba dos puestos a la izquierda, él tenía la mirada perdida y parecía ensimismado, ella se estaba preguntando si se estaría tomando valor para confesarle su amor, como estaba segura de que lo haría, pero ya estaba tardando lo que la tenía con los ánimos bajos. 

¿Sería que Saúl se estaba arrepintiendo? ¿Sería que se enamoró de otra chica? No, eso no era posible, la única persona con la que él se veía era Alex, no le había visto con ninguna otra chica. Finalmente se decidió, si Saúl no se le declaraba lo haría ella y lo haría este día.

Sonó el timbre del recreo y Saúl salió rápidamente rumbo al aula de Alex, en este momento debía estar en laboratorio de química, tenía tantas ganas de verle  que no se dio cuenta que Gloria salió detrás suyo.

Gloria iba tras Saúl pero no podía seguirle el paso, no importaba, hoy era el día en que finalmente serían oficialmente novios, le iba a poder besar como lo había hecho tantas veces en sus fantasías. Ella estaba casi corriendo y aún así no podía alcanzarlo, de pronto Saúl se mezcló con la multitud y lo perdió de vista, hoy era el día, así que lo buscaría y lo encontraría.