viernes, 8 de mayo de 2015

Área de trabajo

Mi área de trabajo.
La mesa de luz la hizo mi papá, quise comprar una en una papelería pero costaba mas de ciento y pico de dólares, esta costó treinta y funciona bien.
El animalejo que está llenando de pelos mi teclado es Maximiliano mi compañero de cuarto.




domingo, 15 de marzo de 2015

Sobre Hormonas.



Generalmente suelo pensar que poner información sobre hormonas en un blog, viedo, foro o lo que sea, es de lo más irresponsable, sin embargo me dí cuenta que si yo me tarde como tres horas en aprender estos datos (que a lo mejor alguno está mal)  pues da un poco lo mismo que escriba sobre el tema. lo que sí no haré será dar marcas de los medicamentos.
 El porque escribo sobre esto lo pondré al final. Así que vamos allá:

El mito de las pastillas anticonceptivas:

Una de las primeras experiencias que tienen las chicas trans con las hormonas suelen ser estas pastillas, porque es bien sabido que tienen hormonas femeninas y seguro que al tomarlas algún efecto feminizante debe tener, ¿verdad?
La respuesta es sí pero no, lo que contienen estos medicamentos son: prostegerona y estrogenos.
La  progesterona es liberada masivamente en el cuerpo de una mujer embarazada para prepararla físicamente para el futuro parto. Al darle a una mujer pastillas con esta hormona le hace creer al cuerpo que está embarazada por lo que no produce óvulos fértiles.
La progesterona también está presente en el hombre, pero su función es la contrarrestar el efecto de los estrógenos, lo que sí podría pasar es que si tienes un exceso de progesterona podría haber un aumento muy,muy, muy leve en el busto. 
Ahora las pastillas anticonceptivas también tienen estrogeno, pero la dosis es casi ínfima, no llega ni al diez por ciento de la cantidad necesaria para que haya algún efecto en el cuerpo.
Así que podrían pasar varios años tomando las píldoras sin ver un cambio físico real y cuando llegue ese cambio será mínimo.
Pero si hay un cambio que estas pastillas pueden tener va por el lado mental y emocional, su uso prolongado puede hacer que veas todo desde un punto de vista más femenino.


Estrogenos Conjugados, el inicio del cambio :

El verdadero cambio para hacer que el cuerpo se feminice viene de los estrogenos conjugados, los medicamentos que suelen tenerlos son las pastillas que se recetan a las mujeres para ayudarlas en el inicio de la menopausia.
Si bien los estrogenos conjugados son los causantes principales de los cambios que las chicas trans quieren, no son las únicas, necesitan ayuda extra de otras hormonas femeninas:  
Los Antiandrogenos, ¿qué es lo que hacen?

Verán si se comienza a tomar estrogenos, el cuerpo masculino sentirá que hay un desbalance y  tratará de nivelarlo produciendo más testosterona, he sabido que en algunos casos el nivel de testosterona llega a ser tan alto que las chicas trans en vez de más femeninas terminan con un cuerpo de luchador (espalda más ancha, engrosamiento del vello, mandíbulas más cuadradas, etc), Para evitar ese efecto contrario al deseado están lo Antiandrógenos.
Los Andróginos son hormonas masculinas, su función es la de indicarle al cuerpo cuando producir la testosterona, los antiandroginos los bloquea evitando que se produzca la testosterona, y ya sin ella los estrogenos pueden hacer su magia. 
Los antiandróginos se encuentran en medicinas indicadas para el tratamiento del cáncer de próstata.
Antes dije que la progesterona no ayuda mucho a la feminización, pero una vez que las hormonas masculinas han sido neutralizadas, ayuda a redistribuir la grasa corporal, haciendo que vayan al busto y a las caderas para dar una apariencia mas de chica.

Así pues, la combinación ganadora sería: Estrogenos conjugados, antiandróginos y progesterona.

¿Cuántas de esas me debo tomar? 

Asunto peliagudo, al tomar estas pastillas estás entrando en terreno peligroso, pues ninguna de ellas son las que te enviaría el endocrinólogo, excepto los antiandrogenos, ya que no están formuladas para la terapia de reemplazo de hormonas. 
Tomar la decisión de ingerirlas es algo muy riesgoso, pueden dañar su hígado, sus riñones, aumentar considerablemente la posibilidad de  sufrir de cáncer. 
Si con esta advertencia aún quieres tomarlas, te recomiendo que busques foros especializados en transexualualidad que te podrán guiar mejor que yo en este asunto. 

¡Ya dime donde se compran esas cosas! 

Pues en las farmacias, pero con el detalle de que todas están bajo restricción y solo se pueden comprar con receta médica.
Tal vez podrías comprar las pastillas anticonceptivas sin mucho problemas, aún sin receta, pero los otros dos será una tarea difícil. Y aún así hay chicas que las consiguen.

¿Autohormonarse?

Decidiste que te cansaste de tu cuerpo de chico y ya es tiempo de tener el cuerpo de reina que te mereces, es tiempo de comenzar la transición.
Pero no es cosas de ir a la farmacia mas cercana y pedir las hormonas necesarias, no, antes debes ir al endocrinólogo que más que seguro que no te hace caso y te manda al psicólogo, ahora sí estás en camino a la feminización.
Ahora el psicólogo te tendrá en consulta durante varios meses, incluso un par de años, indagando en tu mente para saber si realmente eres una chica o tan solo un chico confundido.
Digamos que tienes la aprobación del psicólogo, felicidades ahora puedes ir con el endocrinólogo para hacerte un examen para ver tus niveles de hormonas y de acuerdo a eso enviarte las  dosis de hormonas que necesitas para  que tu cuerpo empiece a cambiar de forma segura, y regularmente te  volverá a hacer exámenes para asegurarse de que todo va bien o si es necesario cambiar la receta.

Todo parece tan fácil, entonces, ¿por qué algunas chicas optan por autohormonarse?
Lo primero que se me ocurre es que hay muchas chicas de closet, para las cuales ir a un doctor no lo sienten como una opción, ya que si a su familia no le han dicho pues mucho menos a un completo extraño, a pesar de que ese extraño sea un profesional y no la va a, o  no debería, juzgarla.
A pesar de todo quieren sentirse mas femeninas y optan por comprar lo que esté a su alcance.

Algunas no pueden pagar el tratamiento de reemplazo de hormonas, es bastante carro, otras más no aprueban el psicológico, y otras más no pueden esperar  a iniciar la transición y comienzan a hormonarse con lo que puedan conseguir mientras aún están en consulta con el psicólogo.

La vida de una chica trans es una vida fitness..

Ya sea que te autohormones o tengas receta médica, ser trans implica un cambio de vida y costumbres, y no solo me refiero a que antes hacías cosas de chicos y ahora van a ser de chicas, me refiero a que el cambio hormonal es siempre muy fuerte por lo que deberás cuidarte mucho, hacer ejercicios regularmente, comer sano, no fumar, no beber alcohol, tomar suplementos para el hígado y los riñones, 

Ser sedentarias y tomar hormonas es una sentencia de muerte.

Acabando...

Si ya han pasado por aquí, sabrán que yo soy andrógin@, que sentimentalmente no soy ni hombre ni mujer. Pero hay momentos en que extraño mucho vestirme como chica y lo quiero volver a hacer, no es que quiera dejar mi lado masculino pero hay un lado femenino que quiero explorar, que no me he dado la oportunidad de explorar. Pero mis rasgos son algo fuertes, me miro al espejo y pienso: ¿y si tomo un poco de hormonas para verme como mujer?
Creo que podría verme bien, pero ¿y si inicio y no puedo detenerme?


domingo, 7 de diciembre de 2014

Sobre dibujo digital y cambio en el formato de las páginas.

Una de las cosas que me gusta hacer , o que trato de hacer, al dibujar LA NUEVA CHICA DEL BARRIO, es que cada página sea bastante independiente, que esté conectada con las otras, pero al mismo tiempo sea interesante por si sola como para que el lector sienta curiosidad por saber que pasó en la anterior y espere con ansias la siguiente, me gusta pensar que lo logro.

Pero al hacerlo de esta manera utilizo muchas viñetas, he llegado a contar doce en una página, por lo que queda todo como que muy apretado, con dibujos muy pequeñitos a los que no se les nota la expresión, o más bien, no he podido darles la expresión que quería, que además mucho del dibujo queda tapado por los globos de diálogo.
La posible solución sería: dividir esas páginas en dos, lo que creo que mataría eso de "página independiente" por lo que he estado pensando en alguna otra cosa y creo que la encontré en esta tira .

Esa tira la hice cuando me enteré de que habían nominado a mi cómic como mejor "día a día", por cierto no olviden votar en Premios Subcultura 2014, ejem, ejem, la hice al apuro y totalmente en la computadora, creo que quedó aceptable, bastante chueca pero aceptable.
Y eso es lo que voy a probar, verán voy a dividir la página en dos, y las voy a poner una encima de la otra para que formen una tira más larga de lo normal, si gusta seguiré haciéndolas así, pero solo en las páginas que sienta que sea necesario, sino gusta entonces la editaré y subiré como dos normales.

Ahora, ya que voy a cambiar el formato de la página, quiero probar hacerla directamente en photoshop, ¿por qué? Pues bueno verán, cuando compré mi tableta wacom lo hice más por novelería que por otra cosa, y mis primeros intentos tuvieron resultados variados, pero mayormente malos por lo que lo dejé, y la wacom quedó como un reemplazo del mouse y no para dibujar, pero de a poco fui utilizándola para corregir mis páginas escaneadas, borrar un pequeño manchón de tinta, un ojo chueco, una línea de más, hasta que llegue a esta página y nadie notó que fue entintada de forma digital, o al menos nadie lo comentó, desde entonces he estado haciendo más cosas en photoshop más que nada por las posibilidades que ofrece.

¿Significa que dejaré el dibujo normal con lápiz y papel?
Creo que no, es solo otro experimento que puede funcionar o no.

Por último, si quieren pueden ver como dibujo en este vídeo

lunes, 24 de noviembre de 2014

René de en Femenino (4)

Jugando a las Escondidas. 

En la oficina, el lunes pasó, al igual que el martes y el jueves, en todos estos días, Mauro no había visto ni una sola vez a René. 
Él trabajaba como técnico en sistemas y su principal labor era la de dar mantenimiento a las computadoras de la compañía, o la de arreglar cualquier desperfecto que estas tuvieran, debido a esto ya había recorrido los ocho pisos más de seis veces, claro que no podía hacer una inspección intensiva para dar con René, pero se fijaba en el rostro de cada uno de los hombres con quien se cruzaba. En la hora del almuerzo era cuando más atención prestaba, aún cuando no podía poner el edificio de cabeza para encontrarle seguro que tenía que bajar al comedor cuando tuviera hambre, pero él parecía ser un pez escurridizo, comenzaba a cansarse de este juego de las escondidas que estaba perdiendo. 

El recuerdo de aquella mañana de sábado, en la que había despertado con resaca en la cama de René, era muy difusa, si él le dio o no algún detalle de lo que hacía en la compañía no lo recordaba, debió habérsela dado porque René habló mucho durante el desayuno, lo único que Mauro recordaba era un zumbido continuo y una horrenda jaqueca. 
Era ya viernes, Mauro ya daba por hecho que no encontraría a René,trataba de dar una explicación para aquello, podría ser que en realidad, René no trabajara directamente en la empresa, que fuera mensajero o uno de los empleados subcontratados que iban solo unos pocos días al mes a la oficina, también podría ser que el trabajara en una de los pisos más altos, donde estaban los principales de la empresa, pero para estar ahí René tendría que ser un ejecutivo o una de sus secretarias , la casa en la que estuvo no era la de un importante ejecutivo, así que lo descartó, lo que en su cabeza eso significa que debía trabajar como secretaria, por la mente de Mauro pasó la imagen de René en un pequeño y señido uniforme de secretaria, usando unos tacones altos, cabello recogido en un moño y los labios pintados en rojo intenso. 
-Oye Mauro, Mauro ¡Mauro! -Llamaba con insistencia desde su escritorio el jefe inmediato de Mauro, el ingeniero en sistemas Alfonso Llanes, acababa de recibir una llamada desde el área de publicidad, al parecer todas las computadoras del piso tenían un virus, faltaba algo más de media hora para salir y no iba a ser él el que fuera a quedarse hasta tarde en viernes, para eso estaban sus subalternos- ¡Mauro!-volvió a insistir sin ninguna respuesta, fuera lo que fuera en lo que estuviera pensando Mauro debía ser algo pervertido, eso sabía con solo verle la expresión en la cara, quizá luego le preguntaría en quién pensaba, por ahora había trabajado que hacer, tomó una hoja de papel, la estrujó en su mano hasta que quedó hecho una bola, la cual lanzó al rostro de su asistente, el cual salió de sus pensamientos como si se despertara de un sueño encantador, por un momento no recordaba en donde estaba hasta que oyó la voz de su jefe- ¡Mauro! Deja de estar soñando, ve al tercer piso, tienen un virus en publicidad. 
-Ingeniero, ya casi es hora de salir, ¿no pueden esperar hasta el lunes? 
-No, no pueden, dicen que deben entregar un proyecto mañana, muévete ya, no te estoy preguntando si quieres hacerlo o no, entre más rápido acabes más rápido te irás. 
Tratando de ocultar su mal humor, Mauro agarró su maletín de herramientas, su pen drive y salió de ahí con un amago de sonrisa, procuró no maldecir entre dientes hasta que la puerta del ascensor se cerró. 
Al volver a pensar de nuevo en René, se dio cuenta de lo ridículo que era pensar en él usando uniforme de secretaria, precisamente porque se trataba de un él, además recordó que le había dicho que no usaba ropa de mujer en la oficina, "él" ese era el otro asunto que le preocupaba, había estado toda la semana buscando obsesivamente a un hombre, un travesti, eso no estaba bien, Mauro sabía que no era gay, así que iba a dejar de buscar a René. Tal vez, pensó Mauro, debería invitar a la recepcionista a salir, ella era bonita y el otro día le había guiñado un ojo de forma coqueta. 
Al entrar en la oficina de publicidad, vio a tres hombres, dos de ellos daban vueltas de un lado a otro con evidente preocupación, el otro, más calmado estaba sentado escuchando las recriminaciones que se hacían el uno al otro los que estaban de pie. Fue el que estaba sentado quien saludó a Mauro. 
-Buenas tardes - dijo, y al momento los otros dos callaron y regresaron a ver al técnico que estaba parado en la entrada. 
No era exactamente la voz que recordaba, porque no la estaba modulando, pero era la voz de René, Mauro no pudo evitar sonreír. 


jueves, 21 de agosto de 2014

René en Femenino (3)

La molesta luz del sol despertó a Mauro, entre abrió los ojos y le llegó la borrosa imagen de una habitación extraña para él, quizás era por la resaca que tenía pero no le dio mucha importancia, se volvió a enrollar en la cobija dispuesto a seguir durmiendo un poco más.
-¿Podrías dejarme un poco de cobija? -preguntó una voz, la voz que de su ex compañero de colegio, René.
Mauro se quitó la cobija de la cara y volteó su cabeza hacia la derecha para ver que a su lado descansaba René recostado de lado, su silueta algo gruesa no dejaba de ser muy femenina, ya no tenía la larga y negra melena de la noche anterior, debió de tratarse de una peluca, su cabello natural era corto y de color rojizo, vestía un camisón de dormir celeste y un shorth a juego, el camisón apenas le llegaba a cubrir los glúteos, el short alcanzaba las rodillas.
Muy despacio, Mauro se levantó y cubrió con la cobija a René, se sentó en el filo de la cama, para su alivio aún llevaba la mayor parte del disfraz de pirata, camisa y pantalón, pero el haberse despertado junto a un travestido le hacía preocuparse de las cosas que no podía recordar después del cuarto trago.
- Disculpa, podrías decirme dónde estoy y cómo llegué aquí.
- ¿Que cómo llegaste? -René giró para quedar acostado sobre su espalda y mirar bien al asustado intento de pirata- ¿de verdad no te acuerdas? - como respuesta un rostro lleno de incertidumbre- ¿después de las cosas que me hiciste?- Dijo mientras sonreía de forma pícara- ¿después de todo lo que me enseñaste, machote? No puedo creer que te hayas olvidado de la noche de pasión que me has dado.
-¡No¡ -gritó Mauro poniéndose de pie con cara muy blanca- Yo no soy gay, no es que tenga algo contra las personas que son como tú, pero definitivamente no podría hacerlo con un hombre, ¿entiendes? Por mucho que haya bebido...
René no pudo contenerse más y soltó una carcajada que resonó por toda la habitación.
-Tranquilo - dijo- aún conservas el invicto - se sentó y se desperezó estirando los brazos- Mauro suspiró aliviado- pero debes tener cuidado - continuó René- eres de los que se le mojan la canoa cuando estas borracho.
- Eso no es cierto.
-¿En serio? -René se puso de pie dejando ver su figura- ¿Qué es lo último que te acuerdas de ayer?
-Pues... -Trató de hacer memoria pero no pudo dejar de observar a René mientras se dirigía hacia un armario, no podía dejar de pensar que podría pasar por mujer si no fuera por la falta de senos.
-¿Y bien? -Regresó a ver a Mauro que apartó rápidamente la mirada volteando a ver el techo, si él tenía ganas de mirar que mirara, este asunto podría volverse divertido- No recuerdas nada, ¿verdad? -continuó como si nada, abrió el armario del cual sacó un vestido verde sencillo de una sola pieza, abrió la puerta que estaba en la esquina de la habitación, resultó que daba al baño, no cerró porque estaba seguro que Mauro intentaría espiar, se quitó el camisón y empezó a lavarse el rostro en el lavabo- Te diré que fue lo que hiciste: en la fiesta intentaste besarme, en el taxi trataste de mandarme mano por debajo del vestido, y ni bien entramos a mi departamento te pusiste muy cariñoso -dejó de echarse agua al rostro para colocarse una especie de crema, observó en el espejo el reflejo del inquieto pirata que no sabía si quedarse a mirar o emprender la retirada.
-Desperté en tu cama, ¿seguro que no hicimos nada? - Dijo Mauro cuando finalmente logró tranquilizarse lo suficiente.
-No -Respondió René que ahora se enjuagaba con agua caliente- y mira que insististe mucho, te dejé en el sofá pero te fuiste para mi cama, tres veces, dijiste algo que supongo era tu frase para ligar, como estabas tan borracho que no te entendí nada, la última vez llegaste casi arrastrándote y te dormiste en el piso, te iba a dejar ahí pero me diste pena.
-¿Y no intentaste tocarme? ¿Ni siquiera un poco?
-Parece que querías que algo pasara -René había acabado de secarse y salía del baño, se puso el vestido en frente de Mauro que pudo notar que llevaba una especie de faja de color piel que no se distinguía a simple vista.- Mira, creo que necesitas hablar de ciertas cosas con alguien, pero yo no soy terapeuta, lo que te puedo ofrecer es una ducha caliente, ropa limpia que te va a quedar algo pequeña, y algo para desayunar.
-¿Ropa de mujer?
-Claro que no, bobo, es ropa deportiva que uso cuando voy al gimnasio, hasta ahora sólo he usado faldas cuando estoy a solas, ayer fue la primera vez que usé un vestido en público. Ahora ve a ducharte mientras preparo el desayuno, te dejaré la ropa sobre la cama.